Arándanos: entre la esperanza del “cambio” y la “compleja realidad del sector”

 

 

 

 

 

 

 

Mientras los dirigente nacionales del arándano auguraban el pasado año “un futuro promisorio para todos los argentinos” y no ocultaban su toma de partido favorable al gobierno del macrismo, desde APAMA le solicitaron medidas concretas al Presidente

Por Leandro Pozzi

 

Cuando en septiembre de 2016 se realizaba un Congreso Internacional del Arándano en el Centro de Convenciones de Concordia las expectativas no podían ser mayores. La política de apertura comercial del gobierno de Mauricio Macri, sumado al empuje propio de la actividad en la región generaba un clima de inocultable optimismo. Las dinámicas del ajuste, los despidos y la quita de derechos no solo que resultaba ajena a la lógica empresaria sino que no es a un sector exportador donde a priori debería afectar un enfoque liberal de la economía.

Fue en ese marco que Periodismo Concordia tomó nota de las definiciones de Carlos Stábile, del Comité Argentino del Arándano, en una nota del 20 de septiembre del año pasado:

Al final de una exposición hasta aquí de neto y específico corte empresario, sorprendió a Periodismo Concordia el apartado político que lanzó Stábile. “A partir de diciembre del año pasado todos los argentinos hemos emprendido un cambio, y esto más allá del color político que pueda tener cada uno creo que hay un cambio de paradigma, donde la prepotencia, el destrato, el acoso a los productores van a ser cosas totalmente del pasado”.

Casi en tono gubernamental afirmó que “a futuro lo que queda es el esfuerzo, el trabajo, la creatividad, que van a ser los verdaderos creadores de valor”. Cerró que “con esto nos ilusionamos con un futuro muy promisorio para todos los argentinos”.

Dice el refrán popular que del dicho al hecho el trecho es largo. Y la teoría liberal de la economía no tuvo en cuenta en su formulación algunas variables adicionales. Por ejemplo que condiciones tendrían que tener determinadas producciones para ser “competitivas”. Asi, hoy el sector arándano ya viene reclamando que la producción mínima para pagarle un jornal a sus trabajadores debe aumentar casi a un 100%, lo que pondría serias tensiones sociales y humanas sobre las espaldas de las cosechadoras y cosechadores, y con ello “la libre oferta y a la demanda” no sería beneficiosa para todos.

Pero aun si tal situación pudiera resolverse sin conflictos internos –el Sindicato de la Fruta se opuso claramente a que se eleve de 25 a 40 kilos la producción mínima por jornal obrero- el sector empresario provincial tampoco avizora ese “futuro promisorio para todos los argentinos” que retratábamos en la voz de los representantes del arándano en el plano nacional y salieron a pedirle a la Nación medidas concretas.

Arandaneros entrerrianos y correntinos enviaron carta a Mauricio

Los productores de arándanos de la región Noreste, básicamente los asentados en Entre Ríos y Corrientes, le enviaron al presidente Mauricio Macri una carta detallando cuáles son las principales problemáticas actuales del sector, a la vez que le reclamaron medidas concretas para garantizar la sostenibilidad de esta producción que, en época de cosecha, genera mano de obra equivalente a unos 280.000 Jornales.

A través de un funcionario nacional -el presidente de la delegación argentina ante la Comisión Técnica Mixta de Salto Grande, Roberto Niez-, los productores le enviaron a Macri un punteo de la situación del sector, entre los que destacaron cómo contribuye el arándano a la economía regional y los beneficios que implica en los niveles de ocupación, presentando al presidente números actuales en millones de pesos que vuelven a las economías regionales ingresando directamente a los bolsillos de los trabajadores de la zona.

En la misiva, los arandaneros también le pidieron al presidente de la Nación que arbitre los medios necesarios para avanzar con medidas postergadas que destrabarían el crecimiento del sector, que solo en Concordia ya ha perdido 150 hectáreas tras la cosecha 2016. Entre algunos factores causantes, los productores reconocieron el nuevo escenario internacional con Perú como fuerte competidor y la diferencia de costos internos que posiciona a la Argentina en desventaja tanto frente a Perú como también frente a Chile, los principales países productores de Sudamérica.

Entre las medidas, solicitaron:

-Modificar los reintegros de exportación y volver al 12 % como era en el sector hasta el año 2001, ya que en estos momentos se está en situación de emergencia.

-Adecuar el decreto que permite que los trabajadores temporarios continúen cobrando asignaciones familiares para que los cosecheros de arándano puedan aplicar a ese beneficio. Actualmente, el decreto establece un mínimo de noventa jornadas efectivas de trabajo y a veces la cosecha dura menos.

-Simplificar la situación registral. Integrar los sistemas informáticos de modo tal que cuando un trabajador es registrado en AFIP, lo sea automáticamente también en el RENATRE. Actualmente, además de darlos de alta en AFIP, se debe registrarlos en el RENATRE, esta situación se torna imposible dado el escaso período de tiempo que dura la cosecha y los volúmenes de trabajadores que ocupa además de la alta rotación que registran estos en sus distintos empleos.

Al encuentro con Niez asistieron el vicepresidente de la Asociación de Productores de Arándanos de la Mesopotamia Argentina (APAMA), Omar Chiarello, y el protesorero, Juan Ramón Paredes.

Tras la reunión, el funcionario nacional confirmó a las autoridades de APAMA que la carta cumplió su ingreso formal ante presidencia de la Nación.

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